Autores
- Daniela Avilan Fajardo
El desarrollo infantil es un proceso dinámico, particular y continuo que abarca la evolución de las capacidades físicas, cognitivas, socioemocionales, del lenguaje y espirituales de cada niño. Este proceso está profundamente influenciado por el entorno familiar, social y cultural, así como por las oportunidades de aprendizaje y las interacciones cotidianas que los niños experimentan. (Aldeas Infantiles SOS, 2025) En este proceso, la fonoaudiología y la terapia ocupacional cumplen un papel clave en la detección temprana y el acompañamiento de posibles dificultades.
La fonoaudiología en el desarrollo infantil
La fonoaudiología es una disciplina de la salud dedicada al estudio de la comunicación humana y sus alteraciones, interviniendo en el habla, el lenguaje, la audición, la voz y la deglución, tanto en prevención como en rehabilitación (ECR, 2022). Su objetivo principal es favorecer el bienestar comunicativo y la calidad de vida.
La fonoaudiología en la infancia, se enfoca en estimular las habilidades del lenguaje y la comunicación mediante la evaluación e intervención en dificultades de expresión oral, comprensión, articulación, fluidez, audición y deglución (ECR, 2022). También contribuye al desempeño escolar y a la socialización de los niños con trastornos del habla o del lenguaje.
Según KidsHealth (2019), la terapia del habla ayuda a tratar trastornos de articulación, fluidez como la tartamudez, voz y dificultades de comprensión o expresión verbal. Además, interviene en casos asociados a causas médicas como hipoacusia, debilidad muscular orofacial, autismo o problemas de deglución.
La intervención temprana es fundamental. Se recomienda consultar a un fonoaudiólogo ante señales como dificultades de alimentación en bebés, ausencia de palabras a los 18 meses, vocabulario muy limitado después de los dos años, problemas persistentes de pronunciación o dificultades para seguir instrucciones simples (ECR, 2022).
La terapia ocupacional como facilitadora de la autonomía
La terapia ocupacional busca promover la autonomía y la calidad de vida con el uso terapéutico de actividades significativas (COPTOCAM, 2019). Evalúa tanto las habilidades del niño como su entorno para facilitar su participación.
Según KidsHealth (2020), en la infancia la terapia ocupacional ayuda a desarrollar habilidades necesarias para jugar, aprender y desenvolverse en la vida diaria. Entre ellas se encuentran la motricidad fina para manipular objetos (escribir o usar herramientas escolares), la coordinación ojo-mano para actividades escolares y deportivas, las habilidades de autocuidado (como vestirse, cepillarse los dientes y alimentarse) y las competencias sociales y emocionales, que apoyan la autorregulación y el manejo de la frustración. También incluye el uso de equipos de apoyo como férulas, dispositivos de comunicación o ayudas técnicas.
Esta disciplina es de gran utilidad en niños con trastornos del procesamiento sensorial, autismo, retrasos del desarrollo, parálisis cerebral, dificultades de aprendizaje o secuelas de traumatismos (KidsHealth, 2020).
Trabajo complementario entre fonoaudiología y terapia ocupacional
Aunque tienen enfoques distintos, ambas disciplinas comparten objetivos de prevención, intervención temprana y promoción del desarrollo integral. La fonoaudiología se orienta a la comunicación, el lenguaje, la audición, la voz y la deglución, mientras que la terapia ocupacional aborda la participación funcional en actividades cotidianas, centrándose en la motricidad fina, la sensorialidad, la autonomía y las habilidades sociales.
Cuando trabajan juntas, ofrecen una intervención integral que beneficia especialmente a niños con trastornos del neurodesarrollo, dificultades de aprendizaje o condiciones neurológicas. Esta combinación fortalece habilidades comunicativas, motoras, cognitivas y emocionales necesarias para la vida diaria y la inclusión.